nuestra historia

Peña esta de gran juventud pero que acumula ya unos cuantos años de historia.
Fundada en 1985, distinguimos en su evolución dos claras etapas. La que abarca desde su función hasta que a principios de los noventa se desliga totalmante del caballo "de los mayores" al que se encontraba arrendada.

Y una segunda en la que alcanza su mayoría de edad como Peña de esta fiesta, y que a nuestro juicio tiene una fecha Mayo de 1993, año en el que se consigue el prestigioso primer premio en la Carrera del dos de Mayo.

Como ya hemos citado fue en el año ochenta y cinco cuando un grupo de amigos del colegio y del barrio de la Ciudad Jardín decide participar en las fiestas sacando un pony. Y como los hermanos del "Fafi" ya sabacaban un caballo llamado "El Pua", pensaron en hacerse su peña infantil, con el nombre de Mini-pua. Este hecho responde a una tradición que hoy aún sigue vigente, los hijos o familiares menudos de padres caballistas o pertenecientes a alguna Peña, sacan su potro o su pony, adoptando en su nombre el prefijo mini, seguido del grupo de los mayores. Por aquel entonces la edad de los componentes fundadores era de 8 o 9 años.

Así pasaron unos cuantos años, y con la década de los noventa llegan los premios. El primero fue un 4 en Carrera.
Un año después, en el noventa y uno se consigue el primer puesto en el concurso de Caballo a Pelo.

Siempre la esencia de esta Peña, desde y por su existencia, es decir, dándole a esta su sentido, ha girado en torno al festejo más idiosincrásico de los Caballos del Vino, la CARRERA, que junto al enjaezamiento conforman la dualidad del dos de Mayo en Caravaca.

 

Como recompensa llega el primer premio en 1993, abriéndose la segunda etapa. La descripción de lo que representa, de lo que es ganar en la carrera es muy difícilmente descriptible. Es un sentimiento tan fuerte y auténtico que nos hace pensar en la fuerza que tiene el acto que lo origina.

Por encima de premios y rivalidades está nuestra Stma. Y verdadera Cruz, y de ella beben los Caballos del Vino.

Volviendo a nuestra historia, ganada la Carrera, ingresa en el Bando de los Caballos del Vino como Peña de manto nuevo.

Los años 94, 95 y 96 por distintas razones las cosas no salen todo lo bien que esperábamos y no conseguimos premio. Sin embargo, la Peña ya tiene un bloque sólido de socios y sin caer en la desesperación año tras año se trabaja intentando y esperando que la suerte cambie a nuestro favor.

Así llegamos al noventa y siete donde todo esto es recompensado, no con el máximo galardón, sino con el 2º puesto.
Aunque lo que vale es el primer premio, esto nos sirve de motivación y para despejar las brujas que parecíamos tener en años anteriores. Recordemos, y no nos llevemos a engaño, que este festejo comienza su revalorización en la década de los noventa, y es en estos años y hasta la fecha donde la competición es tal, que hay un amplio elenco de caballos que optan a hacer el correr su cronómetro lo menos posible.

Es por lo que, actualmente, vencer en la carrera alcanza una dificultad y a la vez un prestigio nunca antes conocido. Al siguiente año, repetimos premio, de nuevo el 2º, cabe destacar que en este año el ganador es la Peña Berea, con la que se estableció una rivalidad muy alta desde los primeros años 90, y que a nuestro entender tanto ha beneficiado a la carrera en particular y a los Caballos del Vino en general, puesto que al abrigo de la rivalidad Minipua-Berea, surgieron nuevas peña con el mismo objetivo, dando un vuelco al festejo que alcanzará al principio del nuevo siglo su mayor esplendor manteniéndose  hasta nuestros días.


Con el 99 se cierra para la Peña su vinculación con el que quizás ha sido el mejor de sus componentes, su nombre es CARETO y en torno a el se forjó la Peña en la década de los 90, consiguiendo un primero y dos segundos premios de carrera  en siete años de participación a él le debemos muchas alegrías y formará parte del corazón de esta Peña para siempre. Tanto a él como a su dueño “El Fafi” el reconocimiento de su gente.


Con la entrada de la nueva década se abre una nueva etapa, y se decide cambiar de caballo, sacando a la calle ese año un caballo ya vencedor en la cuesta con la Peña Terremoto, nos referimos al caballo llamado “Taranto” propiedad de “Los Ronos”, en este no se consigue hacer carrera valida. Incidir en que Taranto ha sido el único caballo que el Minipua saca a la calle habiendo salido con otra peña  en años anteriores.


En el año 2001 decidimos que tenemos que buscar un caballo y hacerlo  y entrenarlos nosotros, sacando ese año al caballos llamado “Duende”, un caballos campero estabulado en la localidad de Socovos, que marcará una época con la Peña saliendo desde 2001 a 2008 y añadiendo al palmarés de la peña 3 terceros premios, un sexto, un séptimo y un octavo premios de carrera, y marcando en 2007 el mejor tiempo, invalidado por una desgraciada caída.

En 2009 se decide dar un paso mas para intentar ganar el prestigioso primer premio de carrera y se pone en la calle un Pura Sangre Inglés de nombre "Lunadary", criado por el Aga Khan, levantando una gran expectación en Caravaca en la tarde del día uno, expectativas que no se pudieron responder por un accidente sufrido a primeras horas de la mañana y que nos obligó a cambiar el caballo, echando por tierra el trabajo realizado y las ilusiones de toda la Peña, se corrió finalmente con una yegua llamada "Luna", haciendo carrera nula por la negligencia de un fotógrafo aficionado en la carrera.

En este 2012 volverá a salir con mas ilusiones y expectativas si cabe "Lunadary", esperemos que por fin la suerte que tan esquiva nos ha sido en los últimos años nos acompañe y que la Stma y Vera Cruz nos guie.

Para los profanos en esta fiesta debéis saber que no hay caballistas sin caballo ni viceversa, el día dos durante la carrera forman un binomio, una simbiosis, casi un solo bloque sino carnal si intrínseco en su esencia, es como si el caballo prestara sus patas , su fuerza y vigorosidad a los mozos que lo guían. Hay experiencias que vivirlas es la única forma de entenderlas, y esta es una de ellas.
Hasta aquí llega la historia de la Peña Minipua, son ya 25 años en la calle desde que unos niños sacaran un poni allá por el año 1985, y ahí seguimos peleando por nuestro querido festejo, e intentando con la misma ilusión de los primeros años ganar ese anhelado primer premio en la Carrera de los Caballos del Vino, para así honrar a nuestra patrona “La Stma y Vera Cruz de Caravaca”, siendo fieles a nuestra historia y a nuestros antepasados.

 

Los caballos del vino Sensaciones