el trabajo de un año

El trabajo de una peña, comienza el día 6, justo terminar las fiestas. El diseñador empieza a cabilar bocetos de nuevas ideas que unos meses más tarde se reflejarán en sus dibujos, espejos mismos de los mantos que el día 2 se lucirán encima de los Caballos. Como digo, es la persona que primero comienza a trabajar, recopilando fotos y revistas y buscando la "cenefa" que más puede lucir el bordado.

Pasado el verano, comienzan las primeras reuniones de la peña y la junta directiva piensa en cuadrar el nuevo presupuesto, porque un año más se quiere mejorar y ya se sabe lo que cuesta eso. Puntualiza las actividades a realizar y lo más importante empiezan las primeras visitas al caballo.

Típico es el grupo de jóvenes que encontrandose de nuevo con su bestia comprueban su fotaleza dándoles unas palmadas en el cuello y hablan acerca de las ilusiones que en él albergan.

 

El tema queda un tanto de lado, aunque no olvidado, para Navidad. Y con el nuevo año surgen ya los primeros nervios que advierten la ya no tan lejana fecha de Mayo.

Los días se suceden ahora rápidamente, entre visitas al caballo, a la bordadora (que siempre se retrasa algo), y alguna reunión del Bando para planificar la fiesta. Comienzan los entrenamientos para la carrera que culminan con la gran prueba de los Caballistas.

Esta me recuerda a una tarde primaveral, generalmente de domingo, los caballistas se juntan temprano dirigiendose a la cuadra con rostros serios y sin alardes verbales. Lagunas de silencio que se intercalan en la tarde aumentan más aún la tensión.

Todo esto desaparece en el momento de agarrarse a la "jarma", ya solo se tiene un pensamiento, subir hasta arriba, no soltarse.

Ya tenemos lo más importante, los cuatro Caballistas, ahora queda rematar el manto, por supuesto hasta la última semana de Abril. Y la mítica última reunión de prefiestas. Es totalmente diferente al resto, primero por el gran número de socios que asisten, casi todos; y segundo, que pese a ello el silencio se hace presente, mientras se dan las últimas premisas a seguir durante la semana venidera.

 

bordado

Por fin, después de todo un año, ya llegó, es hora de "descansar", el caballo bellamente enjaezado está en la calle. La banda toca un pasodoble mientras toda la Peña, de blanco y rojo impecable, rompe con su letra los escalofríos mañaneros que recorren nuestro cuerpo.

Solo cabe ya esperar y ponernos en manos de nuestra Stma. Y Vera Cruz, ella por sí sola será, otro año más, nuestra máxima recompensa.

 

  • Vidas Anonimas 2009

     
    Video Peña Minipua 1990 al 2000